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Pío XII (Eugenio Pacelli)

El papa Pío XII

País El Vaticano
Nació en Roma
Murió en Castel Gandolfo
Nació el 2 de marzo de 1876
Murió el 9 de octubre de 1958

 

Procedente de una familia de juristas que había accedido a la nobleza, Eugenio Pacelli cursó sus estudios en el Seminario Capranica, en la Universidad Gregoriana y en Sant’Apollinaire. Doctor en teología y ambos derechos, fue ordenado sacerdote en 1899 y dio clases de derecho canónico en Sant’Apollinaire. En 1901 ingresó en la Congregación de Negocios Eclesiásticos Extraordinarios, de la que en 1914 llegó a ser secretario. En 1917 fue nombrado arzobispo titular de Sardes y nuncio apostólico en Munich (hasta 1925), cargo que simultaneó algún tiempo con el de nuncio en Berlín (1920-1929). Intervino decisivamente en la firma de los Concordatos de Baviera (1924) y Prusia (1929). En 1929 se le concedió el cardenalato y en 1930, por renuncia del cardenal Pietro Gasparri, era nombrado secretario de Estado. Asistió como legado pontificio al 32 Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires (1934) y al 34 de Budapest (1938).

A la muerte de Pío XI, fue elegido sumo pontífice (2 de marzo de 1939). Durante la II Guerra Mundial mantuvo una estricta neutralidad. Su actitud respecto de la represión ejercida por las tropas alemanas sobre súbditos italianos o la persecución desencadenada por el nacionalsocialismo contra los judíos ha sido objeto de críticas en obras de investigación como Death in Rome (Muerte en Roma),de Robert Katz (1967), y piezas teatrales como Der Stellvertreter. Ein christliches Trauerspiel (El Vicario, una tragedia cristiana), de Rolf Hochhuth (1963), pero es indudable que desplegó notables esfuerzos por mitigar los horrores de la guerra y que aportó eficaces ayudas a los fugitivos y prisioneros. Dio asilo en el Vaticano a prominentes políticos perseguidos por los nazis, entre ellos a destacados dirigentes socialistas y comunistas. En el ámbito intraeclesial promovió una intensa actividad reformadora. Entre sus decisiones más importantes destacan la modificación del ayuno eclesiástico, la permisión de misas vespertinas y el uso de las lenguas vernáculas en la liturgia. El 1 de noviembre de 1950, con ocasión del Año Santo, proclamó el dogma de la asunción corporal de María al cielo.

Pío XII poseía una elevada conciencia de su función magisterial,manifestada en múltiples discursos y documentos, entre los que destacan Mystici Corporis (junio de 1943, en que se describe a la Iglesia como el cuerpo místico de Cristo), Divino Afflante Spiritu (septiembre de 1943), Mediator Dei (noviembre de 1947, en la que el papa tomaba posiciones por primera vez frente al movimiento litúrgico), Humani generis (agosto de 1950), Evangelii præcones (1951), Sacra virginitas (1954) y Meninisse juvat (1958). Aunque algunos de estos documentos significaron una notable apertura en las cuestiones debatidas, sobre todo la Divino Afflante Spiritu, relativa a los problemas bíblicos, en términos generales su doctrina permanecía sólidamente vinculada a las posturas tradicionales. Con el pontificado de Pío XII se cierra un período de casi dos siglos de historia de la Iglesia caracterizado por el rígido centralismo de la Curia, iniciado en 1775 con Pío VI (y designado por algunos historiadores como período piano), y se abre otro de evidente, aunque titubeante, descentralización.