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Éamon de Valera

País Irlanda
Nació en Nueva York
Murió en Dublín
Nació el 14 de octubre de 1882
Murió el 29 de agosto de 1975

 

Considerado como el padre de Irlanda por sus compatriotas debido a su lucha por la independencia de la misma del Reino Unido, fundó y lideró el partido Fianna Fáil y llegó a ser primer ministro de 1932 a 1948, de 1951 a 1954 y de 1957 a 1959, año en que accedió a la presidencia de la República y en la que permaneció hasta 1973.

Nacido en Nueva York, su madre era irlandesa y su padre un comerciante español que exportaba azúcar cubano. Pero la muerte de éste hizo que Éamon (Eduardo), con dos años de edad, y su madre se trasladaran a Irlanda. Allí se instalaron en Limerick, donde el niño aprendió la cultura gaélica y sus costumbres. Se licenció en la Universidad de Dublín en 1904 y trabajó como profesor de matemáticas en la escuela de Maynooth y posteriormente en la Universidad que le vio graduarse. Pero su auténtico desarrollo personal lo halló en la política.

De Valera pertenecía a los sectores extremistas de los católicos nacionalistas de Irlanda. La época en la que empezó a destacar en política las posturas de católicos y protestantes se habían radicalizado desde la aprobación del Acta de Unión de 1800 y más tras la aprobación de la tercera ley de Home Rule, que restablecía una Asamblea Nacional dentro de Irlanda, lo que provocó que los unionistas protestantes, que no querían perder su estatus de ciudadanos del Imperio Británico, presionasen al gobierno de Londres para que no pusiera en práctica dicha ley. De Valera estuvo detenido y encarcelado diferentes veces por sus planteamientos radicales y en 1913 se afilia al Sinn Féin. El levantamiento del Lunes de Pascua de 1916 contra el dominio inglés estuvo dirigido, entre otros, por De Valera, que tenía a su mando un escuadrón de insurrectos que fueron aniquilados por las tropas británicas. Tras ser condenado a muerte y ver como todos los líderes participantes en el levantamiento eran ejecutados, su condición de ciudadano estadounidense permitió que se le conmutara la pena capital por la de cadena perpetua. En 1917 fue liberado gracias a una amnistía general, y en 1919 embarcó hacia Estados Unidos para recaudar fondos entre el gran número de emigrantes irlandeses allí residentes y reemprender la lucha contra el Imperio Británico.

Entre 1919 y 1921 Irlanda vivió una guerra civil y Éamon de Valera fue nombrado presidente de la República irlandesa provisional, llegando a entrevistarse con Lloyd George, primer ministro británico. El 6 de diciembre de 1921 representantes del Sinn Féin (Michael Collins y Arthur Griffith entre otros, pero no De Valera) llegaron a un acuerdo con el gobierno de Londres por el que Irlanda se dividía en dos partes. Dicho acuerdo no reconocía una independencia real de ninguna de ambas en lo referente a política exterior, pero sí la existencia de un estado libre (la partición del sur).

De Valera y sus partidarios, más radicales, se negaron a firmar el acuerdo. Pero en 1922 el Dáil -parlamento irlandés- aprobó el Tratado y se constituyó así el Estado Libre de Irlanda y su Constitución. William Thomas Cosgrave se convirtió en jefe de Gobierno y De Valera se negó a participar en este tipo de política. A partir de 1923, y con la creación del Ejército Republicano de Irlanda (IRA), De Valera continuó su reivindicación con el uso de la violencia, lo que le causó más detenciones, esta vez por las fuerzas del Estado Libre. En 1924 funda el Fianna Fáil (Soldados del destino) y rechaza ocupar los escaños conseguidos en las elecciones hasta 1927 para demostrar su rechazo a la división territorial de Irlanda y negarse a prestar juramento a la corona británica.

A partir de 1927 De Valera decide darle un nuevo rumbo a su política independentista. Tras un segundo viaje a Estados Unidos para seguir financiando la lucha armada en el país, decide formar parte del parlamento irlandés y entra en el mismo como oposición hasta 1932, en que ocupa los cargos de Taoiseach (primer ministro de Irlanda) y de presidente del consejo de la Sociedad de Naciones. Realizó una política nacionalista y aislacionista, consiguió abolir de la Constitución el juramento a la corona y el abono de un tipo de impuestos que Irlanda estaba pagando a Gran Bretaña, y en 1937 propuso una nueva Constitución que, tras ser aprobada, hizo que el país cambiara su nombre por el de Eire. En ese año también logró una nueva victoria electoral con su partido, el Fianna Fáil.

Irlanda se mantuvo neutral tras el estallido de la II Guerra Mundial, pese a las presiones del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt, ya que De Valera no quería luchar en el mismo bando que el Reino Unido. Los conflictos internos aumentaron principalmente por las actuaciones del IRA y de los Camisas Azules liderados por Eoin O'Duffy, de tendencia fascista. Pero De Valera controló a las dos organizaciones declarando ilegal al IRA y desarticulando a los Camisas Azules, aunque eso no fue suficiente para que los problemas, sobre todo económicos, desaparecieran. Tras la II Guerra Mundial y el restablecimiento de la normalidad en los mercados, la crisis económica fue enorme. Todo esto sumado a más de 16 años en el poder hizo que De Valera fuera derrotado en las elecciones de 1948 por John Aloysius Costello.

Pero De Valera volvió a ser primer ministro en 1951 tras agravarse la crisis económica, perdiendo de nuevo el poder en 1954, recuperándolo en 1957 y renunciando al cargo en 1959 tras ser elegido presidente de la República. A partir de entonces el Fianna Fáil sufrió una transformación al vivir inmerso en los principios ideológicos de su fundador.

Se mantuvo en el cargo de presidente hasta 1973, año en el que debido a su estado de salud decidió retirarse de la vida pública. Muchos analistas creen que de Valera realmente dejó de "existir políticamente" cuando se hizo cargo de la presidencia del país, ya que era un cargo con pocas responsabilidades y de carácter representativo.

Se casó con Jennis O'Flanagan, profesora de la Liga Gaélica, y murió en Dublín en una residencia de la tercera edad. Su vida política es poco menos que un fiel relato de la historia de Irlanda.

De Valera encarnó un fuerte nacionalismo vertebrado en una idílica sociedad rural formada por aldeas campesinas, pobladas de pequeños propietarios de estricta militancia católica. "La cebolla española", como le apodaron los ingleses, hizo de Irlanda uno de los estados más católicos de Europa (y del mundo), en el que hoy día todavía no está permitido el aborto y el divorcio sólo triunfó tras amenazas (muy duras) de la Unión Europea, consistentes en retirar subvenciones a la agricultura de un país tradicionalmente agrario.