7 de diciembre de 1815
El mariscal Michel Ney es fusilado en los jardines del Palacio de Luxemburgo, en París, tras haber sido juzgado por la Cámara de los Pares de Francia en pleno por su fidelidad a Napoleón en el periodo de los Cien Días y oponerse al régimen surgido de la Restauración de la monarquía borbónica, y habiendo sido por ello declarado culpable de alta traición y condenado a muerte por 128 votos a favor y 33 en contra.