30 de julio de 1937

Muhammad Amin al-Husayni, gran muftí de Jerusalén, contrario a la inmigracion judía en Palestina, en aumento desde el advenimiento del nazismo en Alemania, y que ha fomentado tumultos contra israelies y árabes moderados, escapa de la ciudad y se embarca hacia Siria antes de ser detenido por las autoridades británicas de la zona, que han decidido deportarle a un campo de concentración en las islas Seychelles junto a algunos de sus partidarios.